Ensalada: la turista come lechuga (capitulo 22 del diario nº3)

Una turista se acerca a mi barra: me pide un vodka Redbull: a ver si me la ligo: trato de servirle la copa con estilo: pero la turista está tan buena que no consigo controlar mi pulso: tiembla: le echo un poco de Redbull sobre la mano: no se enfada, se ríe: le extiendo un servilleta de papel: me dice que no hace falta: se lleva la mano a la boca: absorbe el Redbull mirándome a los ojos: me excito por asociación de ideas: le ruego que acepte un brindis de chupitos de Baileys como disculpas: ella acepta encantada: comenzamos a hablar: rectifico: ella comienza a hablar: es la típica chica risueña y parlanchina: no para de hablar y de soltar risitas que acompañan a sus propios comentarios: como me habla en inglés la mitad de las cosas que me dice no las entiendo: pero trato de que no se de cuenta: imito las caras con las que me relata: si ella pone cara de sorpresa, yo también pongo cara de sorpresa: si no estuviera tan buena no la aguantaba: resulta que es alemana, 19 años: ha venido a la isla de vacaciones con su madre: incluso ha salido, esta noche, de discotecas con ella: me señala una mesa: miro: hay una señora sonriente saludándome con la mano: devuelvo el saludo con la mano, también sonriente: trato de que mi mirada no desvele que mi única intención con su hija es follármela: la turista alemana continua contándome su vida: que si trabaja en una tienda de informática, que si tiene cuatro hermanos, que si su perro es precioso: no voy a escribir aquí su vida: no quiero aburrir a nadie: aguanto el tipo: contengo los bostezos: estrangulo mi cara de aburrimiento antes que salga a la luz: trato de parecer que su vida me interesa: sonrío mucho: hasta le hago preguntas para que profundice: leí en algún sitio que a las chicas les gusta que les escuchen: a las chicas hay que dejarlas hablar durante dos horas sin mencionarles ningún tema sexual: luego, de improvisto, les entra ganas de follar: pero pasan las dos, tres horas y esta turista no deja de hablar: se le ve con ganas: y ya no puedo aguantar más su conversación: así que me la juego: le pregunto que si la puedo besar: realmente no me importaba demasiado que me diga que no: me duele la cabeza: tiene voz de pito y su tono de hablar es demasiado celestial para mi gusto: está buena, pero no tan buena: me contesta: me dice que hay cosas que no se deben de preguntar, simplemente hay que atreverse a hacerlas: la beso: es un buen beso: un beso largo lleno de cariño ¿De donde ha salido el cariño? Estoy mintiendo: no ha sido cariño: ha sido placer: nos ha invadido el placer: nos miramos: ya no me duele la cabeza, el aburrimiento se me ha ido: ahora mis fuerzas se han renovado: esta tía me cae de puta madre: creo que a ella también le ha gustado el beso: creo que el beso nos ha comunicado que funcionaríamos genial en la cama: sus ojos brillan: los míos también deben de estar brillando: seguimos besándonos: me entran ganas de tocarle las tetas: sigo su consejo de no preguntar: le toco las tetas: las tiene grandes y duras: su madre nos mira: así que le manoseo aún más las tetas: me excita que su madre vea como le toco las tetas a su hija: ¿se acuerda cuando era una niñita y jugaba en sus brazos?: la turista no parece que haga nada por detener mis manos: le gusta que le acaricie: podría atreverme con la zona baja: abrirle los pantalones: meterle la mano por ahí: pero no me atrevo: sigo besándola: ahora le agarro el culo: que gusto da besar y manosear a una desconocida: es algo precioso: genial: una puerta se abre y que quizá de al paraíso: veo que el dueño entra en la discoteca: muy a mi pesar me despego de ella: disimulo: le digo que lo siento, que ha venido el jefe, que no me puede ver besando a una chica: ella comprende: la invito a almorzar: acepta: así que quedamos en vernos al día siguiente: 13:00 horas, lugar: parque acuático. 

-Eres gilipollas –me dijo Saki- No las invites a comer, invítalas a follar: mantenlas borrachas en la barra y diles que te esperen a que termines de trabajar y te las llevas al apartamento. Si te pones a invitar a comer a todas las chicas que te quieres follar te vas a arruinar. 

-Pero es que si la invito a mi apartamento se va a notar mucho que me la quiero follar. 

-Pues de eso se trata ¿O acaso quieres llevarte a tu apartamento a una chica que sólo quiera hablar? Esta noche tenías un polvo con ella, mañana ya no estará borracha: el momento se habrá perdido. Haberle dicho que te esperara en el baño. Se la metes, y ya. 

-Joder, no somos animales: mañana, tras la comida, decidiremos qué hacer. Hay tiempo. 

-Bueno: ya me dirás. 

Al día siguiente ella acude puntual a la cita: yo, a pesar de lo poco que he podido dormir, también: pienso si besarla nada más vernos, pero finalmente, no me atrevo: ya habrá tiempo: decidimos almorzar en una terraza del centro comercial turístico: el centro comercial turístico es una masa de cemento roja horrible que huele a alcohol y cerveza por todas partes: ella pide una ensalada y una Fanta naranja: yo una pizza y una coca-cola: empezamos a comer: ella come con unos modales horrorosos: ¿Es la primera vez en la vida que ve unos cubiertos? casi no hablamos en la comida: no sale conversación: somos unos desconocidos: toda la magia de la noche ha desaparecido, el sol la ha matado: sé que no va a querer venir al apartamento conmigo: aun así se lo pregunto: me dice que no, que si no creo que es demasiado pronto para eso: desde que terminemos de almorzar, ella va a querer volver a su apartamento, con su madre: nunca más la voy a volver a ver: Saki tenía razón: hay que aprovechar el momento: pero claro, yo la tenía que cagar tratando de tener un polvo civilizado: un polvo lleno de raciocinio: ahora sé que los polvos civilizados no existen: sólo existían con mi ex, la virgen María: así que le saco una foto: la saco justo cuando está tratando de meterse un trozo de lechuga en la boca: qué risa me da, no sabe utilizar el tenedor: me masturbaré más tarde con esa foto: tendré que conformarme con eso: viéndola humillada mientras se come un trozo de lechuga: miraré su boca abierta y pensaré que me estoy corriendo dentro de ella.