Una cuestión personal

En "Una cuestión personal" Kenzaburo Oé, como genio y Dios crea un ser vivo inolvidable utilizando sólo letras: el atormentado Bird.

Kenzaburo Oé habla sobre el paso (que yo no espero dar nunca) que dan las personas para convertirse en adultos: el momento en que renuncian a luchar, con pasión, por sus sueños y, extrañamente, se sienten bien.

La novela comienza cuando Bird está a punto de hacer realidad el sueño de su vida (un viaje a África). Sin embargo su esposa da a luz un niño deforme que, según las previsiones, pasará en coma toda su vida.

Bird se enfrenta entonces a una existencia encadenado a un hijo vegetal , situación que le lleva a pensar que, quizá, lo mejor sea  estrangularlo.

Con el apoyo de su amante, Himiko, comenzará un recorrido por los infiernos que le conducirá hasta su salvación personal .

Si buscabais un buen libro que leer, aquí lo tenéis.

 

Kenzaburo Oé

 

Nació el 31 de enero de 1935 en la ciudad de Ose, en Japón. Allí vivió su niñez, en medio de la II Guerra Mundial.

De 1954 a 1958 estudió en la Universidad de Tokio literatura francesa, graduándose con una tesis sobre Jean Paul Sartre. En 1958 recibió el premio Akutagawa por su narración La presa.

Desde la aparición de sus primeros cuentos en la década del sesenta, este escritor y ensayista ha ocupado un lugar esencial en la literatura japonesa de la posguerra.

En 1963 nació su hijo Hikari (Luz), retrasado mental, quien lo inspiró en varias de sus obras. Este mismo año viajó a Hiroshima para conocer los efectos de la bomba atómica de 1945 y entrevistar a los sobrevivientes heridos por las bombas.

Formado en la tradición francesa, profesor en el Colegio de México durante la década del setenta, conocedor de la literatura hispanoamericana, Oé alcanzó notoriedad en Occidente a partir de los años ochenta con La presa (1958); Una cuestión personal (1964) y El grito silencioso (1967).

Su obra es, al mismo tiempo, un retrato del Japón de la posguerra y de sus infiernos personales, en la cual aparecen personajes cautivos, siempre al borde de lo autobiográfico. Una muestra de su mundo atormentado es Dinos cómo sobrevivir a nuestra locura (1969).

Seguidor de Dante, Erasmo y Rabelais, entusiasta lector del Quijote, Oé manifestó siempre su adhesión al personaje de Sancho Panza. Defendió la necesidad de refundar el humanismo y se reconoció a sí mismo como un pesimista.

Otras de sus obras son: Las aguas han inundado mi alma (1973), Juegos contemporáneos (1979) y la novela de ciencia ficción La torre del tratamiento (1990).

En 1994 recibió el Premio Nóbel de Literatura, siendo el segundo escritor japonés en recibirlo, tras Yasunari Kawabata.

Nació el 31 de enero de 1935 en la ciudad de Ose, en Japón. Allí vivió su niñez, en medio de la II Guerra Mundial.

De 1954 a 1958 estudió en la Universidad de Tokio literatura francesa, graduándose con una tesis sobre Jean Paul Sartre. En 1958 recibió el premio Akutagawa por su narración La presa.

Desde la aparición de sus primeros cuentos en la década del sesenta, este escritor y ensayista ha ocupado un lugar esencial en la literatura japonesa de la posguerra.

En 1963 nació su hijo Hikari (Luz), retrasado mental, quien lo inspiró en varias de sus obras. Este mismo año viajó a Hiroshima para conocer los efectos de la bomba atómica de 1945 y entrevistar a los sobrevivientes heridos por las bombas.

Formado en la tradición francesa, profesor en el Colegio de México durante la década del setenta, conocedor de la literatura hispanoamericana, Oé alcanzó notoriedad en Occidente a partir de los años ochenta con La presa (1958); Una cuestión personal (1964) y El grito silencioso (1967).

Su obra es, al mismo tiempo, un retrato del Japón de la posguerra y de sus infiernos personales, en la cual aparecen personajes cautivos, siempre al borde de lo autobiográfico. Una muestra de su mundo atormentado es Dinos cómo sobrevivir a nuestra locura (1969).

Seguidor de Dante, Erasmo y Rabelais, entusiasta lector del Quijote, Oé manifestó siempre su adhesión al personaje de Sancho Panza. Defendió la necesidad de refundar el humanismo y se reconoció a sí mismo como un pesimista.

Otras de sus obras son: Las aguas han inundado mi alma (1973), Juegos contemporáneos (1979) y la novela de ciencia ficción La torre del tratamiento (1990).

En 1994 recibió el Premio Nóbel de Literatura, siendo el segundo escritor japonés en recibirlo, tras Yasunari Kawabata.